Archive for Octubre, 2006
El amor no existe
Lo más probable es que todos hayan leído alguna vez sobre la teoría causal que une al “amor” y a un montón de hormonas y reacciones químicas; o acerca del poderosísimo efecto del chocolate que produce sensaciones parecidas a las que experimenta una persona “enamorada”. También se dice que el ser humano se enamora por el olfato y que los hombres se sienten especialmente atraídos hacia las mujeres que están menstruando. Se escucha incluso que es muy posible que llegue el día en que podamos comprar pastillas para “desenamorarnos”. Pues bien, no son rumores, todo está científicamente comprobado; lo que nos lleva a una conclusión lógica un tanto filosófica y existencialista: El amor no existe.
Decir que amor es un sentimiento supremo que existe por sí mismo es recitar un engaño, ya que no es más que un invento humano al igual que la rueda, el papel y las calculadoras.
Toda relación interpersonal, o como le llaman, todo amor, comienza por la atracción, el deseo, llega a la pasión, y desemboca en la costumbre. Sin ser demasiado simplistas, ése es el proceso.
Pero, desde que nacemos nos educan con ese invento tan encantador y lo aprehendemos de un sinnúmero de fuentes. El amor se adhiere en nuestras estructuras mentales hasta el punto de creernos la mentira y experimentarla como una realidad. Y…si la vivimos como un facto, en un 99.9 % de la población universal, entonces…¿no llega a convertirse en realidad?.
Así pues, no nos engañemos doblemente; el amor sí existe, pero en la medida en que somos capaces de experimentar y aceptar las sensaciones que nos produce la persona que al enamorarnos completamente se convierte en un compañero del alma.
5 comments Octubre 30, 2006
Pasión y obligación
Una vez mi abuelo me dijo: “Un libro es en la misma proporción pasión y obligación”; y yo no podría estar más de acuerdo.
La lectura como pasión es fácil, cualidad y bendición de pocos. No muchas personas disfrutan leer, e incluso hay quienes al tenerle tanta aversión a las letras no son capaces de poder digerir siquiera, el periódico matutino.
Ingenieros, abogados, diseñadores, administradores, arquitectos, comunicadores, psicólogos y otros, todos, desde los números, el arte, las letras hasta la filosofía; todos, tenemos la obligación de buscar (más que buscar, escudriñar) más allá de la educación formal que nos proporciona la universidad. Y esta obligación es con el país, con nuestra familia, con los docentes, con nuestro mercado de trabajo y principalmente con nosotros mismos.
Una de las mejores y más efectivas formas de saber más, es leer más, y para algunos, simplemente comenzar a leer. No pecar de ignorancia, acumular conocimiento, reforzar las estructuras cognitivas ya existentes, comprobar teorías, despejar dudas, hacer ciencia, incrementar material de conversación, o incluso de conquista, satisfacer curiosidades, enamorarse de historias, explorar nuevas ideas, nuevas américas o también descubrir interesantes e inusuales (para algunos) formas de experimentar deleite; todo esto, se conseguiría tan sólo con el incremento o institución de hábitos de lectura.
“Nosce te ispum” o “Conócete a ti mismo”, frase célebre que según muchos fue por primera vez leída de la puerta del Templo Apolo en Delfos, y por siglos fue parte fundamental de la filosofía de sabios como Platón, Sócrates, Aristóteles y Pitágoras; pues bien, quizás ésa sea nuestra principal obligación, la clave para vivir una vida sana, íntegra y equilibrada. Y, ¿cómo conocernos a nosotros mismos?. Un secreto: para conocer bien lo que “es” una cosa, hay que sumergirse totalmente en todo lo que “no es”. Es decir, si quieres conocerte a ti mismo, debes ahondar en la búsqueda del conocimiento del entorno, todo aquello que es y no es intrínseco al ser humano; a ti. Y les pregunto, ¿cómo se puede lograr ese conocimiento?; les respondo también: leyendo.
Acuérdense, el sabio es aquel que “sabe que no sabe”, pues es imposible llegar a saber todo y mucho menos, lo suficiente. Erasmo decía: “Saber que no se sabe nada”, ésa es la clave. Filosofía es una palabra griega que significa: “amor al saber”, “el deseo de saber” y evidentemente podemos aprender gracias a la experiencia; retenemos lo que oímos, lo que vemos y sentimos; pero el conocimiento que realmente se arraiga en nuestra memoria es aquel que es adquirido con verdadera atención y motivación interna. Posiblemente, si cada uno de nosotros intentara concentrar fuerzas y preocupaciones en tratar de leer, cada vez más, poco a poco esa “obligación” pudiera trasformarse en “pasión”.
Para terminar célebremente los dejo con una frase de Francis Bacon y espero también con una nueva inquietud: “El conocimiento es poder.”
Add comment Octubre 30, 2006
Cobardes
¿El mundo sería el mismo si todos fuéramos sinceros?. No lo creo.
Pero, ¿qué es sinceridad?. Se puede definir así: Coherencia entre lo que se dice o se hace y lo que se piensa o se siente. En palabras más sencillas: No mentir.
Las mentiras. Las hay agrias y dulces, largas y breves, buenas y malas, piadosas y maliciosas, finas y ordinarias, escritas y recitadas, implícitas y explícitas, blancas y negras…todo tiene, siempre, dos caras opuestas; y como siempre mentimos (redundo), sería bueno saber cuando una mentira es mentira.
Mentira es: cuando se dice que algo es y no es, cuando se dice que algo no es y es, cuando no se dice algo que es, cuando se pretende que algo que es no sea, cuando se omite decir lo que se debería, cuando se dice de más algo que es de menos, cuando se dice a medias algo que es, cuando se respira por los ojos y se mira con los oídos, cuando se toman opciones y no decisiones…
Y, si los cobardes son los que han olvidado la sinceridad…¿los valientes son los que no dicen mentiras?. No, es más así: Cobardes los que mienten justo en el momento en el que es imperioso no mentir.
Cobardes los que se niegan a asumir las consecuencias de sus verdades.
Cobardes los que profanan la confianza del otro.
Cobardes los egoístas.
Cobardes los que no se animan a decidir.
Cobardes los que no se deciden a animarse.
Cobardes los que pierden oportunidades.
Cobardes los que piden perdón por la cobardía.
Cobardes los que prefieren ignorar a afrontar.
Cobardes los que tienen miedo de mostrar las alas de su alma.
Cobardes los cobardes…Y para que sea mucho más asequible a todos los razonamientos, cobardes los que no son valientes.
“Lo que se sabe sentir, se sabe decir.” Miguel de Cervantes Saavedra
“Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo.” Georges Clemenceau
“La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.” Oscar Wilde
4 comments Octubre 28, 2006